La historia del "Turun"

Descubre la historia del turrón

El turrón es el protagonista absoluto durante las fiestas navideñas, donde nunca puede faltar en la mesa y tampoco como postre en Pasa Tapas. Ahora bien, cada vez es más común comer todo el año y reservar un pedazo para el almuerzo o la cena del fin de semana entre familiares y amigos. Los hay para todos los gustos, pasando por los clásicos duros o blandos, de chocolate, fruta, yema tostada, entre una multitud de sabores diferentes.

En este artículo, te explicamos cuál es la historia de este apreciado dulce, su elaboración y las variedades más comunes que puedes encontrar en los supermercados.

Historia

Algunos historiadores le sitúan en la antigua Grecia por su similitud, ya que los pueblos helenos solían preparar un tipo de pasta dulce hecha a partir de frutos secos, miel y azúcar para los atletas que debían participar en las Olimpiadas.

Otros apuntan que el origen proviene del pueblo árabe, ya que la almendra y la miel eran ampliamente utilizadas para la fabricación de varios dulces típicos de la zona. De hecho, encontramos referencias al tratado De medicinis et cibis semplicibus en el siglo XI, escrito por un médico donde se contempla la palabra “Turun”.

Existe una bonita leyenda en Jijona de un rey que contrajo matrimonio con una princesa escandinava, la cual sufrió una depresión por sentirse triste al no poder disfrutar de sus idílicos paisajes de invierno. El monarca, al verla tan decaída, decidió animarla plantando miles de almendros a su alrededor. Cuando los árboles florecieron, los campos vestían un paisaje muy blanco como si fuera nieve, recuperando así su felicidad. Aprovechando la enorme producción, los vecinos recogieron los frutos y elaboraron lo que hoy conocemos como el clásico turrón de Alicante.

Elaboración

Los turrones de Jijona y Alicante tienen como base los mismos ingredientes: la almendra, la miel, el azúcar y la clara de huevo. La diferencia está en la elaboración de cada uno.

Por un lado, se mezclan los ingredientes en un recipiente, entonces se cuece la miel y el azúcar y se le añade la clara de huevo. Después se añade la almendra tostada. El turrón de Alicante se pone en cajones donde se seca para cortar después en diferentes tamaños, ya sea en barra de 300 g, de 200 g o de 150 g.

Cuando se tiene la masa fría, se pasa por la refinadora donde se obtiene una masa fina. Para el turrón de Jijona son necesarios los “Boixets”. Una especie de máquinas por las que se introduce la masa, dejándola en continuo movimiento para obtener una textura apropiada. Entonces, se cuece a la temperatura deseada y se añaden trocitos de almendra para hacer el turrón granulado.

Antes de envasar el turrón se deja reposar para que se enfríe y quede perfecto. Una vez se tiene el turrón preparado, se sierra. Entonces, se parten los bloques y posteriormente son envasados a mano barra a barra.

Estamos ante un alimento muy preciado en los últimos tiempos y más en tiempos de Navidad en Barcelona. Una de las delicadezas más refinadas y emblemáticas que incluso es utilizada por los grandes chefs de todo el mundo en sus cocinas. Un manjar exquisito que podemos disfrutarlo todo el año y en cualquier momento, sin tener que esperar a las fiestas de Navidad en el Pasa Tapas de la Barceloneta.